La cooperación en problemas de última milla y transporte de mercancías

Consideraciones para transformarse de cliente final a punto de recogida intermedio

Antes de definir el concepto de agentes cooperativos, debemos contextualizar qué son los problemas de localización y enrutamiento. Este tipo de problemas aparecen en muchas situaciones reales y el objetivo de este documento es explicar el concepto de agentes cooperativos para este tipo de problemas con el objetivo de implantarlo en futuros proyectos.

En los problemas de reparto de mercancías como, por ejemplo, la paquetería en última milla, tenemos un conjunto de clientes demandantes y otro conjunto de potenciales ubicaciones donde localizar almacenes, depósitos intermedios, lockers o similares. En este escenario se nos presentan dos tipos de decisiones altamente complejas que debemos tomar. Por un lado, debemos decidir dónde instalar estas ubicaciones y cómo asignar los clientes a dichas ubicaciones de manera que minimicemos el coste total. Por otro lado, debemos decidir cómo repartir con nuestra flota en los puntos finales (clientes o lockers de almacenaje).

Cooperación de Agentes

El proceso comienza con la llegada de los bienes a los almacenes generales. Posteriormente se suelen enviar o bien directamente a un cliente final o bien a un depósito intermedio más pequeño, pero existen múltiples situaciones en los que el proceso podría ser mucho más eficiente mediante la cooperación de los agentes involucrados. Por ejemplo, en entornos rurales donde en lugar de ir N personas a recoger estos bienes, solo se traslada uno y recoge tanto la mercancía destinada a ese agente como la destinada a sus vecinos. Estos agentes cooperativos acercan los suministros a puntos más accesibles para el resto de los vecinos que, por diversos motivos no tienen la posibilidad de desplazarse hasta los almacenes generales para recoger los suministros. También, cuando hacemos un pedido podemos elegir que realicen la entrega en lugar de en casa, seleccionamos que nos lo depositen en un punto de distribución al que debemos acercarnos para recoger el pedido.

Igualmente, también se puede cooperar cuando hablamos de rutas. Es frecuente que no todo el reparto lo haga el mismo vehículo, ya sea porque es muy costoso o porque no puede acceder a todos los puntos de la ruta. El vehículo ‘principal’ deposita la carga en centros de distribución intermedios. Posteriormente se utilizan vehículos más pequeños, como pueden ser motos eléctricas, con el objetivo de reducir emisiones y reducir el tiempo de entrega. Pero ¿qué me podría ofrecer la empresa de transporte para que use mi tienda o comercio como depósito intermedio? ¿Cuánto estarían dispuesto a pagarnos?

Otro modelo de cooperación lo encontramos cuando en lugar de ‘obligar’ a que los vehículos visiten todos los puntos de entrega, solo lo hagan en una parte de ellos y la mercancía de los puntos no visitados se deja en alguno de los visitados. Lógicamente, los clientes nos visitados deberán trasladarse a alguno de los visitados. Pero ¿a cambio de qué? ¿alguna reducción en los costes de entrega? Este tipo de colaboración también se da, por ejemplo, en una zapatería en la que, si no disponen de una talla concreta, pueden pedirla a otra tienda, sin necesidad de que el cliente se desplace a la tienda donde tienen el zapato en cuestión. Otro posible ejemplo es en el caso de un incendio en el que distintas estaciones de bomberos cooperan para apagar un incendio situado en una zona concreta de la ciudad. En este caso el ‘cliente’ sería el fuego que se mantiene fijo en un punto, pero es atendido por varias estaciones de bomberos cercanas.

Cómo establecer un precio justo para los agentes cooperativos

Es importante determinar el precio adecuado que se le debe pagar a cada agente cooperativo. Para determinar la cantidad adecuada debemos tener en cuenta el esfuerzo que le supone a cada agente cooperativo recoger aquellos pedidos para el resto de los clientes o el ahorro para el transportista al depositar en lockers intermedios o el ahorro al no tener que visitar todos los nodos. Ese ahorro es necesario medirlo para compartirlo con los agentes cooperativos.

Otra decisión a tomar, ¿establecemos un precio común para todos los agentes o por el contrario pagamos un precio diferente a cada individuo en función del grado de cooperación? Para determinar estos precios y ahorros, podemos utilizar modelos de Investigación Operativa y simular el proceso completo bajo diferentes modelos de costes, flotas, operativas, estrategias, etc. Por ejemplo, existen varios tipos de redes para los casos de estudio comentados:

  • Modelo de la Mediana o median: el coste está directamente relacionado con la distancia total recorrida (desde el almacén principal a los agentes cooperativos y de éstos hasta el último cliente).
  • Modelo de Cubrimiento o covering: El coste es fijo para todos los clientes que se encuentren en el radio de acción de cada agente cooperativo. Este tipo de modelos buscan maximizar la demanda de cubrimiento de cada agente.
  • Mixto Mediana-Cubrimiento: Combina los conceptos de mediana y cubrimiento y ciertos clientes serán atendidos mediante el modelo de mediana y el resto mediante el modelo de cubrimiento.

 

¿Qué enfoque o estrategia cree que es mejor? ¿Debemos tomar decisiones según nuestra intuición o basarnos en datos? En OGA apostamos por el uso de analítica avanzada, el uso de gemelos digital de procesos logísticos complejos y algoritmia potente para obtener resultados y simulaciones fiables y tomar decisiones basadas en estos datos.  

Conclusión

Añadir agentes cooperativos a nuestro proceso logístico puede ser interesante y beneficioso para todos las partes (transportista y clientes finales) siempre y cuando seamos capaces de medir el ahorro total y compartirlo.

Acerca del autor

Autor
Arturo López-Damas oga
Arturo López-Damas
Optimization Consultant en oga

Ingeniero Software en Sistemas de Información en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) con experiencia en Optimización, Análisis de Datos y Representación de Datos. Entusiasta de las soluciones basadas en datos que tengan aplicaciones reales.

Amante de la música, los nuevos retos y del buen comer.